Diferencias entre deuda buena y deuda mala - Rentabiliza Web

¿Cuál es la diferencia entre deuda buena y deuda mala?

Muchos gurús de las finanzas personales abrazan una filosofía de evitar cualquier tipo de deuda a toda costa. Apuntan con el dedo a todas las consecuencias negativas de abusar del crédito. Señalan que las grandes y maquiavélicas compañías de tarjetas de crédito se aprovechan de la gente corriente. Las acusan de conducirnos a una vida de esclavitud moderna al servicio de la deuda. Pero lo que nunca te dicen es que existe algo considerado como “deuda buena”.

El crédito, utilizado responsablemente y con moderación, es bueno para la economía en general. Facilita más transacciones y permite una transferencia más ágil de bienes y servicios, que es al fin y al cabo para lo que se ha creado. No obstante, puede ser muy malo para tu salud financiera en caso de abuso. Abusar del crédito es extremadamente fácil debido a que es constantemente ofrecido a nosotros por los bancos y otros prestamistas. Es su forma de hacer dinero, y es bastante lucrativa.

¿Cuál es la diferencia entre “deuda buena” y “deuda mala”?

La buena noticia es que existe una manera fácil de determinar si se trata de buena deuda o mala deuda. La clave es mirar con lupa a qué es la deuda en realidad. Se trata simplemente de gastar tus ingresos futuros en comprar algo hoy. Así, es razonable concluir que el único motivo para pedir prestado contra tus ingresos futuros es utilizarlo para comprar algo que vaya a potenciar esos ingresos futuros. Esto es, invertir.

Por ejemplo, supongamos que utilizas tu tarjeta de crédito para comprar unos zapatos nuevos en Asos. Estás pidiendo prestado ingresos de tu yo del futuro para comprar esos zapatos hoy. No tienes dinero para comprar esos zapatos hoy, así que lo apuntas en la cuenta de tu yo del futuro y te vas tan tranquil@. Al fin y al cabo, será solo un problema para tu yo del futuro, ¿verdad?

El problema no es en sí mismo el hecho de que compraste con crédito. El problema es que lo que compraste con crédito no incrementa tus ingresos futuros, que es lo que estas utilizando para pagar esos zapatos. Si por el contrario, utilizases crédito para comprar algo que produzca ingresos en el futuro, tendrías dinero para pagar la deuda más los intereses. La clave es comprar activos que produzcan suficiente ingreso adicional (o incremento de su valor) para devolver la deuda, y aún así tener un remanente que puedas utilizar para lo que te dé la gana. Preferiblemente para reinvertir, y así beneficiarte de la fuerza exponencial del interés compuesto.


Ejemplos de deuda buena

Por ejemplo, supongamos que utilizas crédito para comprar una propiedad para poner en alquiler. Si lo has hecho bien, dicha propiedad te producirá unos ingresos adicionales mensualmente. Por lo tanto, has incrementado tus ingresos futuros al comprar dicha propiedad, a pesar de que no tenías la cantidad total en cash para comprarla. Esa es la diferencia fundamental entre deuda “buena” y “mala”.

Aquí hay unos ejemplos de lo que podría considerarse como deuda buena, siempre que se utilice responsablemente:

  • Hipotecas para propiedades que pondrás en alquiler. Veremos un ejemplo práctico de este caso en el apartado siguiente.
  • Préstamos para tu negocio. Una vez más, como cualquier tipo de deuda, podemos entrar fácilmente en el abuso. Pero si el negocio es exitoso, obviamente utilizar deuda es una manera rápida de potenciarlo.
  • Tarjetas de crédito, pero solo si la pagas íntegramente cada mes a tiempo. Utilizada de esta manera, te permitirá acumular recompensas y descuentos, a la par que mejorará tu historial crediticio.

Beneficios de la deuda buena

Algunos de los beneficios de utilizar deuda sabiamente incluyen construir una buena calidad crediticia, obtener recompensas como descuentos en aerolíneas y cashback, y ventajas fiscales (en interés hipotecario por ejemplo). Pero el beneficio más poderoso del crédito es el concepto de apalancamiento. El crédito funciona como una “palanca” para incrementar el rendimiento de tu inversión por encima de lo que obtendrías solamente con cash.

Por ejemplo, supongamos que compras una propiedad para alquilar por €100.000, pagando el 20% en concepto de entrada, unos €20.000. Esta propiedad en particular puede alquilarse por €600 cada mes. El coste total mensual incluyendo hipoteca, mantenimiento, impuestos y seguros son €400. Tendrías un ingreso neto de €200 cada mes, lo que representa un rendimiento anual del 12% sobre tu capital inicial (€20.000).

Ahora, vamos a comparar este resultado con lo que hubiese ocurrido si, en lugar de pedir prestado el 80% del coste de la propiedad, la hubieses pagado íntegramente en cash. En este caso no tendrías que pagar hipoteca, por lo cual podrías obtener un ingreso neto en concepto de rentas mensuales mucho mayor. Supongamos que ahora obtienes un ingreso neto de €500 al mes. Estás haciendo más dinero, ¿verdad?

Aunque estás haciendo más euros, estás obteniendo un porcentaje de rentabilidad inferior sobre tu inversión inicial. El rendimiento de tu inversión ha disminuido, porque la hipoteca actuaba como una palanca para incrementarlo. En este caso, el rendimiento sin apalancar sería un 6% (€500 por 12 meses, partido por tu capital inicial de €100.000).


El apalancamiento aumenta el rendimiento, pero tambien el riesgo

Antes de terminar pintándote un cuadro color de rosas sobre endeudarse, déjame que te enseñe la otra cara de la moneda. En el ejemplo anterior, te he enseñado cómo el rendimiento de una propiedad en alquiler puede duplicarse gracias al apalancamiento. Aunque esto sea cierto, y un concepto financiero reconocido, deberíamos puntualizar que el apalancamiento funciona tanto hacia arriba como hacia abajo.

La reciente crisis financiera es un ejemplo clásico. Muchos bancos estaban altamente apalancados con instrumentos financieros complejos basados en préstamos hipotecarios. Y cuando la economía se dio la vuelta, acabaron en bancarrota o teniendo que ser rescatados. Esto funciona exactamente de la misma manera a nivel personal.

Resumen

Hemos visto que, contrariamente al sentir general respecto a endeudarse, podemos incrementar nuestros ingresos futuros utilizando deuda buena responsablemente. Como norma general, no deberíamos comprar con crédito lo que no podemos permitirnos solamente con cash. Con la única excepción de inversiones que vayan a potenciar nuestros ingresos futuros.

La deuda puede ser un instrumento poderoso, tanto para bien o para mal. Si decides utilizar deuda buena, utilízala responsablemente y con precaución. Y, en caso de ser necesario, contrata un especialista que te asesore sobre las opciones disponibles que mejor se adapten a tus necesidades y situación personal.

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Soy Drago, un apasionado de las finanzas personales y de la inversión. Mi misión es alcanzar la independencia financiera y ayudarte a ti a conseguirlo. También me apasiona el deporte (sobretodo el rugby) y el heavy metal. Sigue mis pasos hacia la libertad financiera en RentabilizaWeb.com...

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